Quetzales en el sector del Volcán Barva e historia natural del quetzal

Oscar Ramírez Alán

Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre
Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica
E-mail: 1379rami@racsa.co.cr

En la zona comprendida del volcán Barva, provincia de Heredia, reside una de las aves que ha sido admirada por mucho tiempo, desde los aztecas hasta nuestros días; sus colores iridiscentes adornan las faldas y alrededores del volcán Barva: me refiero al denominado Quetzal (Pharomachrus mocinno), perteneciente a la familia de los trogones. Tanto el macho como la hembra resultan ser diferentes, ya que presentan dimorfismo sexual. El macho es de un verde iridiscente, con cresta redondeada, con pecho rojo y pico amarillo, mide unos 35 cm. y hasta más de 60 cm. tomando en cuenta la cola junto con las coberteras supracaudales, que son las plumas mas largas y sobresalientes; la hembra es más opaca, de pecho gris y no posee las prolongaciones de las supracaudales que presenta el macho (Stiles y Skutch 1989).

La especie presenta dos subespecies o variedades:

Pharomachrus mocinno mocinno: Se encuentra desde el sur de México hasta Honduras y el noroeste de Nicaragua.

Pharomachrus mocinno costarricensis: Se ubica desde el extremo sur de Nicaragua hasta el oeste de Panamá. (Fig.1)

En nuestro país, prefiere bosques montanos muy húmedos, desde los 1200 m hasta los 3000 m. (Stiles y Skutch 1989). Bosques caracterizados por presentar árboles entre 30 a 45 m de alto y poseer abundante vegetación epifita, tales como orquídeas y bromélias (Johnsgard 2000; Kappelle y Brown 2001), además de albergar árboles con frutas de la familia Lauráceas como los aguacatillos (Persea sp) y varias otras frutas como Nectandras y Ocotea (Johnsgard 2000) importantes en la dieta del Quetzal.

Bien se conoce que el quetzal es una especie que realiza movimientos altitudinales, o sea que se desplaza a lo largo de un gradiente altitudinal, desde las zonas altas hasta zonas de menor elevación. Producto de ello es la disminución en la disponibilidad de frutos, sin embargo, esto sigue siendo tema de discusión, debido a que en ciertos sitios, los períodos de fructificación y otras variables (temperatura, estructura del bosque, épocas de lluvia y vientos, entre otros) parecen estar relacionados a los desplazamientos de las aves (Ávila et al. 1996; Bowes et al. 1969; Ramírez 2005, Wheelwright 1983).

Recientemente se pone en duda la estricta dependencia del quetzal con la lauráceas como fuente de alimento y estímulo para la migración altitudinal (Solórzano et al. 2000), sin embargo para Costa Rica, parece existir una fuerte dependencia con la presencia de esta fruta (Wheelwright 1983). Ramírez (2005) encontró que para el sector volcán Barva las lauráceas en general y cornáceaas (Cornus disciflora) se correlacionaron con la alta fructificación y el uso de hábitat en estos sitio y no, a la disponibilidad de de árboles de alimento en el sitio.

Skutch (1944) alude los movimientos de los quetzales de sus áreas de reproducción, como evasión de la época lluviosa, en el cual llegan a ser menos conspicuos. Wheelwright (1983) encontró que las épocas cuando el quetzal está ausente (octubre a diciembre) solo pocas especies de Lauráceas presentaron frutos maduros. Generalmente desaparecen de sus áreas de reproducción y se trasladan a elevaciones más bajas en busca de recursos (octubre o noviembre y diciembre a enero) (Skutch 1944, Wheelwright 1983, Powell y Bjork 1994).

Sus desplazamientos generalmente ocurren después de la época de cría, cuando sus polluelos son capaces de volar. Aunque este período no resulta ser el más conveniente para observar quetzales, es muy probable encontrarlos o escucharlos en las primeras horas de la mañana y antes del atardecer. En el sector volcán Barva es posible avistar quetzales en mayor abundancia entre los meses de julio a octubre (Fig. 2), y desciende su abundancia debido a cambios en la fructificación, entrada de fuertes vientos y precipitación (Ramírez 2005).

El vuelo y los sonidos que emite son inconfundibles. Cuando está alimentándose parece estar chocando contra el árbol que tiene los frutos, puede engullirlos en el vuelo o percharse en una rama alta. No se traga las semillas de los frutos, por lo que resulta ser un buen dispersador de semillas dentro del bosque.

Utiliza las cavidades en los árboles muertos para anidar, inicialmente estas cavidades han sido elaboradas por carpinteros. A finales de mayo del 2003, había localizado un nido de quetzales con presencia de polluelo en el sector volcán Barva; dos semanas después, volví a visitar este nido y había sido destruido por la acción inapropiada de un sujeto que quiso posiblemente apoderarse de los polluelos de quetzales que había dentro del nido. Dichosamente, ya las crías habían salido del nido y buscado refugio en otro sitio. Pero ello evidencia que, todavía en las áreas protegidas sigue habiendo presión negativa de diversa índole para ciertas especies. Hoy día ésta cavidad se encuentra abandonada y destruida.

Se logró obtener una fotografía de la cavidad interior y se encontró que dentro del nido habían semillas de frutos (Nectandra cofudontisii) que utiliza frecuentemente para alimentarse (Fig. 3).

El quetzal es generalmente solitario o anda en parejas dentro del bosque. No es considerado un animal agresivo, pero tiene muchas rivalidades con otras especies, por ejemplo con algunos tucanes. Funcionarios del sector volcán Barva, cuentan que han visto depredar los nidos de quetzales por parte de los tucancillos verdes (Aulacorhynchus prasinus).

Historia Natural del Quetzal Pharomachrus mocinno costaricensis

Orden: Trogoniformes

Familia: Trogonidae

Genero: Pharomachrus

Especie: mocinno

Subespecie: mocinno

Nombre Común: Quetzal

El nombre quetzal de deriva de quetzalli, una antigua palabra azteca usada para describir las plumas de su cola, que también significa "precioso o bello". El nombre del género es del griego, que significa"manto largo" que describe las largas plumas de su cola, también es llamado trogón resplandeciente (Winter 1998).

En cautividad mueren pronto, y según cuenta una leyenda muere traspasado del dolor su corazón. Pero a pesar de esas historias, ha sido cazado para conseguir sus plumas. Una reciente investigación en México ha demostrado que esta especie si es posible reproducirla en cautiverio para trabajar con programas de conservación y evitar su extinción (http://www.gattostock.com/FVIAJE/reportaje/quetzales/quetzal1.html) Ha recibido su nombre específico, mocinno, en recuerdo del naturalista mexicano del siglo pasado José Mariano Mociño (Vagamundos s.f). y su nombre significa "garganta grande".

El macho: Es inconfundible, se caracterizan por un plumaje verde-dorado muy brillante, cobertera de las alas alargadas, que se extienden hasta los lados del pecho; las cuatro coberteras supracaudales son alargadas y forman unas "colas" delgadas y flexibles. Remeras y timoneras centrales negras. Timoneras laterales blancas; parte inferior del pecho marrón, pasando gradualmente a carmín. El abdomen rojo intenso; pico amarillo, patas gris oliváceo (Stiles y Skutch 1989).

Hembra: Por encima verde metálico, la cabeza y pecho pardo-grisáceo, abdomen carmín más pálido; alas y cola negrusca, las plumas exteriores con barras blancas. La cabeza sin cresta o muy pequeña en forma de copa de color verde sobre su cabeza de plumaje bronceado; su cola es más corta que la de los machos. El pico negro (Stiles y Skutch 1989).

Juveniles: Los jóvenes son café tiznado oscuro por encima. Las escapulares, las coberteras de las alas y terciales muestran base y fleco ancho anteado. Por debajo presenta un tono ante que se desvanece a blanco en el abdomen, con un barreteado y manchado fusco no muy bien definido (Stiles y Skutch 1989).

Voz: El reclamo que se escucha con más frecuencia es un pergüica agudo y cacareante cuando se agita o levanta vuelo; el canto del macho es una serie de notas profundas, lisas y ligadas, en patrones sencillos: quio cogüii quiou c`luu quiou c`luu quiiluu... a veces de una melodiosidad sorprendente.; también unos "relinchos" principalmente en la época de anidación; en el despliegue de vuelo en que realizan una ascenso empinado, los machos dan un veri gud, deri gud (Stiles y Skutch 1989).

Situación: Residente relativamente común en las montañas cubiertas total o parcialmente de bosque de la Cordillera de Tilarán hacia el Sur hasta Panamá; en la Cordillera de Tilarán desde los 1200 m hacia arriba y desde los 1500 m hasta más arriba de los 3000 m en la Cordillera Central y la de Talamanca; realizan movimientos altitudinales limitados después de criar; pueden permanecer en áreas bastantes deforestadas si los bosques remanentes contienen buenos sitios de alimentación y anidación (Stiles y Skutch 1989).

En nuestro país se ha encontrado desde los 480 (Obando 2002) y 1300 hasta los 3000 m.s.n.m pero su ámbito altitudinal está entre los 1500 y los 2500 m.s.n.m (La Bastille, citado en: Loiselle et al. 1989).

Alimentación: Se alimenta con frutas de muchas clases, especialmente de los árboles de la Familia Lauraceae, unas 15 especies, Ira rosa (Ocotea pentagona), Ocotea austinii, O. bernouliana, O. klotzschiana, O. tonduzii, O. wascheheimii, Persea sp., Phoebe heurophylla, P. mexicana (Lauraceae); Palo de Mora (Moraceae), Bedschmiedia costaricensis, Bedschmiedia sp, Nectandra davidsoniana, N. gentlei, N. hipoglaucea, N. Salicina; Ficus tuerckheimii, F. pertusa (Moraceae); Guatteria consanguinea (Annonaceae); Symplocarpum sp. (Theaceae); Hampea appendiculata (Malvaceae); Hasseltia floribunda (Flacourtiaceae); Pouteria sp. (Sapotaceae); ymplocos sp, (Symplocaceae); Ardisia palmana (Myrsinaceae); algunas Myrtaceae (Eugenia sasoana); Conostegia bernouliana (Melastomataceae); Mappia racemosa (Rutaceae); Dendropanax arboreus (Araliaceae); Cytharexyllum integerrimum, C. marcradenium (Verbenaceae); Chione costaricensis, Coussarea austin-smithii, Guettarda poasana (Rubiaceae). (Ávila et al. 1996, Bowes et al. 1969, INBio 1999, Wheelwright 1983).

Ramírez (2005) encontró que el quetzal en el sector volcán Barba se alimenta principalmente de frutos de Ocotea pittieri Ocotea whitei, Prunus cornifolia, Nectandra cofudontisii y Cornus disciflora. Tres son nuevos registros de alimento: Cornus disciflora, Prunus cornifolia, y Buddleja crotonoides. El quetzal fácilmente se traga frutas grandes (unos 2.1 cm), y alguno que otro insecto, mayormente abejones, larvas de lepidópteros y ortópteros; también pequeñas lagartijas y pequeños caracoles (Johnsgard 2000).

Además, entre las familias representativas de insectos que comúnmente se incluyen dentro de su dieta, están Acrididae, Tettigonidae, Scarabidae y larvas de Lepidóptera. Ocasionalmente, ingieren algunas lagartijas del género Norops y algunos invertebrados pequeños como caracoles (Wheelwright 1983).

Anidación y reproducción: En Costa Rica, Skutch (1983 citado en: Johnsgard 2000) encontró huevos y aves incubando durante abril, mayo y junio. Wheelwright, menciona que los picos de reproducción en Monteverde ocurren entre abril y mayo. Stiles y Skutch (1989) encontraron que los periodos de anidación van de marzo a junio, presentando dos nidadas con frecuencia durante el año.

El quetzal anida en un hueco de algún tronco erguido ligeramente inclinado, éste puede estar situado dentro del bosque a áreas con claros adyacentes (Skutch 1944).

Es conocido que la época reproductiva ocurre durante los picos de fructificación de la Lauráceas y su migración altitudinal coincide con los periodos de escasez de esta fruta (Wheelwright 1983), además que emite fuertes sonidos o cantos durante este periodo (Stiles y Skutch 1989), por lo que su detección aural se facilita mucho más en el campo. Los picos de la época reproductiva (abril-mayo) corresponden a los períodos con alta abundancia y riqueza de especies de frutos de Lauráceas (Wheelwright 1983; Stiles y Skutch 1989). Pineda (2001) encontró diferencias en los periodos de fructificación a través de todo el año en los diferentes pisos altitudinales.

Hábitos: Prefiere bosques montanos muy húmedos, cargados con epifitas, en donde frecuenta el dosel y los bordes; no frecuenta encontrársele en bandadas, aunque varios individuos se pueden reunir en un árbol con frutas; después de criar pueden viajar en grupos dispersos pequeños; realizan vuelos para atrapar frutos e insectos pequeños (Stiles y Skutch 1989).

Territorio: En cuanto al territorio del quetzal Bowes et al. (1969) menciona que tienen un radio aproximado de 305 m alrededor del nido, con una dimensión vertical tan baja que ronda entre tres a seis metros desde el suelo hasta la copa de los árboles. El home range (ámbito de hogar) Bowes et al. (1969) lo define como el área de alimentación durante la época de anidación y estima un área entre seis a 10 ha en bosque.

Consideraciones finales

El sector volcán Barva es un sitio que provee hábitat a muchas especies de interés ecológico, por tal, preservar los hábitat del sector volcán Barva es de vital importancia para la conservación de dichas especies.

El esfuerzo realizado en hacer investigación sobre estas especies sombrillas va en pro a la conservación de muchas especies frugívoras. Ya que se considera al quetzal como una especie sombrilla, por favorecer la protección de otras especies de la vida silvestre. El conocer y valorar la importancia ecológica del quetzal y las relaciones con los hábitats presentes en el SVB, daría pautas importantes para futuras prácticas de manejo tendientes a proteger el conjunto del ecosistema que rodea este parque.

Por otro lado, está en manos de la sociedad que el hábitat de los quetzales sea asegurado. De allí que, debe mantenerse en observación continua a las especies y sus hábitat, sobre todo si se prevé cambios en el uso o manejo de las tierras en que habita esta especie.

Referencias

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Bowes, A., A. LaBastille y D.G Allen. 1969. Biology and Conservation of the Quetzal. Conservation Biology 1(4):297-306.

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Figura 1. Distribución de las dos sub-especies de quetzales P. mocinno mocinno y P. mocinno costaricensis. (Mapa construido en base a la información de Solórzano et al. 2004)

Figura 2. Abundancia de quetzales por mes dentro del Sector Volcán Barva, Heredia, Costa Rica. 2004. Tomado de: Ramírez 2005. "Uso de Hábitat, Abundancia Relativa del Quetzal (Pharomachrus mocinno costaricensis) y Análisis de Paisaje en el Sector Volcán Barva, Parque Nacional Braulio Carrillo, Costa Rica".

Figura 3. Cavidad interior de un nido de quetzales. Fotografía tomada por Sabine Hagemann